Tomado de http://www.flickr.com/photos/rainemaida/2050540290/



En las principales ciudades y en los sitios donde es más concurrido de gente, las compañías buscan estar presentes resaltando su marca y tratando de tener mayor recordación entre las compañías allí presentes, buscando la manera de comunicar sus beneficios o sus diferencias, o sencillamente usando los colores más fuertes y llamativos.

Debido al crecimiento que han tenido las industrias, la cantidad de compañías que con el tiempo se han ido desarrollando queriendo llegar a ser número uno ante la competencia, han generado que día tras día la contaminación visual sea mayor; al caminar por las calles siempre encontramos algún tipo de publicidad, algún volante que quiere comunicar algo, algún signo que nos quiere dar una señal.

Con el tiempo se ha dado mayor prioridad a los Derechos Humanos, velando por la salud y la integridad de cada individuo. Bogotá es una ciudad que se encuentra con un alto grado de contaminación visual, que deteriora el paisaje urbano y reduce la calidad de vida de los ciudadanos, aumentando la ansiedad y el estrés en ellos. Hay una saturación e instalación de vallas situadas de manera indiscriminada, utilizando muchas veces espacios públicos o afectando zonas residenciales.

La contaminación visual a la que estamos expuestos día a día es un problema que le afecta a todo el mundo, el cual no se puede dejar de lado. Hay que hacer cumplir las leyes puestas y los estándares fijados para cada una de las vallas y medios de publicidad usados en cualquiera de los espacios asignados.